Repetición
Una tarjeta con QR y un enlace propio para la próxima visita.
Las reservas directas no llegan de un día para otro. Se construyen con huéspedes que vuelven, recomendaciones y un enlace fácil de compartir. Estas son formas que encajan cuando tienes un alojamiento.

No intentes sacar del portal una reserva que empezó allí. Ni mensajes con tu teléfono, ni enlaces durante la estancia: va contra las normas de Airbnb, Booking.com y Vrbo, y puede costarte el anuncio.
Las reservas directas vienen de lo que pasa fuera del portal: la próxima visita, la recomendación, o tu presencia en Google y en redes.
Tu mejor fuente es quien ya ha estado en tu casa y quiere volver.
Una tarjeta en la casa con un QR a tu web, del estilo «¿Quieres volver? Reserva aquí», funciona sin molestar a nadie. Puedes crearlo gratis en mystay.direct/es/booking-link-qr.
Cuando un amigo pregunta dónde os alojasteis, tu huésped tiene que poder mandar un enlace. Un PDF o un número de teléfono no sirven igual.
Tu web, con fotos, calendario y WhatsApp, es ese enlace.
Si tu tipo de alojamiento lo permite, una ficha en Google Maps con fotos y el enlace a tu web te pone delante de quien busca en tu zona.
Revisa las políticas de Google para alojamientos antes de crearla.
No hace falta ser influencer. Unas fotos al mes del atardecer, la piscina o la playa a cinco minutos, con el enlace en la bio, bastan para empezar.
Los Reels cortos con la vista desde la terraza suelen publicarse con más constancia que una campaña que nunca llega a salir.
Restaurantes, escuelas de surf, campos de golf o academias de idiomas reciben gente que busca dónde dormir. Ofréceles tu tarjeta o tu QR.
Grupos de padres del colegio, clubes deportivos o asociaciones de expatriados: siempre respetando las normas de cada grupo sobre publicidad.
Quien teletrabaja y quien se queda un mes suele buscar trato directo y flexibilidad. Qué régimen te aplica, vacacional o de temporada, lo marca tu comunidad autónoma. Esto no es asesoramiento jurídico: confírmalo allí antes de anunciarlo.
Los huéspedes te pagan directamente con tarjeta, efectivo, transferencia bancaria o Bizum. La tarjeta pasa por tu cuenta de Stripe. Cuantas más opciones conocidas, menos dudas.
Con MyStay, la transferencia, el efectivo y Bizum quedan pendientes hasta que confirmas que has recibido el dinero.
Pocas cosas enfrían más una reserva directa que encontrar ocupada la noche que acabas de prometer. Sincroniza por iCal con tus portales.
Pon en tu enlace parámetros de campaña (utm) por canal: tarjeta QR, Instagram, Google. Así ves cuál trae solicitudes. Las comisiones de tus portales las puedes estimar en mystay.direct/es/host-fee-calculator.
Lo que más mueve las reservas directas cuando tienes un alojamiento.
Una tarjeta con QR y un enlace propio para la próxima visita.
Un enlace que tus huéspedes puedan reenviar.
Google Maps, redes y negocios de la zona.
Pega tu anuncio y mira tu web en menos de un minuto. Gratis.
Pega el enlace. Tendrás una web en la que los huéspedes pueden reservar.
Usamos Google Analytics y Tag Manager en mystay.direct para contar visitas y pasos como empezar un anuncio. Permanecen apagados hasta que aceptas. Privacidad