Un alojamiento, no una cadena
El plan público es de un anuncio. La página sale en minutos, no como un proyecto web.
Una web de reservas directas es la página donde el huésped elige fechas y te paga a ti, no a un portal. Pega un enlace de Airbnb, Booking.com o Vrbo, o describe el alojamiento en unas líneas. La vista previa es gratis. 14,99 € al mes por un alojamiento, sin comisión sobre la estancia.

El portal sigue siendo útil para quien todavía te está buscando. El problema aparece cuando esa misma persona vuelve al año siguiente y la reserva pasa otra vez por el portal. Pagas comisión por un huésped que ya te conoce, y el historial de la estancia se queda en la plataforma.
La web de reservas directas no sustituye el anuncio. Te da un enlace propio, del estilo villasol.mystay.direct, para enviarlo por WhatsApp, por correo o en una nota dentro de la casa. El huésped ve fotos, normas, disponibilidad y una forma de pagar. Tú decides si cobras la estancia entera, una señal o si de momento solo aceptas consultas.
MyStay no es un channel manager ni un programa de fidelización con puntos. Es la página de un solo alojamiento. Si tienes varios, el plan público de hoy es de un anuncio. En la página de precios hay un formulario para decirnos cuántos tienes.
Pegas la URL del anuncio o describes el alojamiento en unas líneas si todavía no está publicado. MyStay redacta un borrador con los datos que puede leer: nombre, descripción, servicios y fotos cuando el enlace las trae. En condiciones normales el borrador aparece en menos de 60 segundos. Mirarlo no pide tarjeta.
Después conviene revisarlo como lo haría un huésped. Corrige una frase que suene a traducción, quita un servicio que ya no tienes y añade el número de licencia o de registro si te corresponde mostrarlo. Ese número se ve en la página. MyStay no lo pide a ninguna administración ni comprueba que sea válido.
Cuando el borrador te convence, publicarlo es otro paso. Paddle recoge los datos de la tarjeta y ahí empiezan los 7 días de prueba. Si cancelas antes de que acaben, no pagas la cuota. La tarjeta no hace falta para ver el borrador.
Puede mirar fechas en el calendario y escribirte. Si pones tu número de WhatsApp, la consulta sale con las fechas ya rellenas. Es opcional y no depende de que el huésped esté en España.
El cobro lo configuras tú en los ajustes de pago. La tarjeta pasa por tu cuenta de Stripe: si el pago sale bien, la estancia queda confirmada. Puedes cobrar el total o solo un porcentaje de señal, y la fianza va aparte, al reservar o a la llegada. Bizum y la transferencia no confirman solos. La reserva queda pendiente, las fechas se bloquean mientras esperas, y tú confirmas cuando el dinero ha llegado o rechazas la reserva y sueltas las fechas.
Si dejas todos los métodos apagados, la página solo admite consultas. Eso es útil mientras terminas de abrir Stripe o de apuntar el móvil de Bizum. No hace falta activarlo todo el primer día.
MyStay cobra 14,99 € al mes por un anuncio. No se queda un porcentaje de la estancia, da igual que sean tres noches o tres semanas. El procesador de la tarjeta, si usas Stripe, tiene su propia comisión. Bizum llega a tu número. Ninguna de esas dos cosas es una comisión de MyStay.
Conviene dejar el anuncio del portal para quien llega buscando. La web propia es para quien ya ha estado, para un amigo que te recomienda o para alguien que te escribe por fuera. No uses la web para sacar del portal una reserva que el huésped acaba de empezar allí. Eso puede chocar con las condiciones de la plataforma. Cuando la estancia ya ha terminado, muchos anfitriones envían el enlace para la próxima vez. Revisa las condiciones vigentes de cada portal que uses.
El calendario se sincroniza por iCal con los canales que ya tienes. No es instantáneo al segundo en todos los portales, así que sigue mereciendo una mirada en temporada alta, pero reduce mucho el riesgo de vender la misma noche dos veces.
Sobre todo si ya tienes huéspedes que repiten y un anuncio que funciona.
El plan público es de un anuncio. La página sale en minutos, no como un proyecto web.
Les mandas un enlace. No tienen que volver a encontrarte dentro de un portal.
Tarjeta que confirma, señal, Bizum o solo consulta hasta que actives un método.
Pega un enlace o describe el alojamiento. La vista previa es gratis y no pide tarjeta.
Pega el enlace. Tendrás una web en la que los huéspedes pueden reservar.